Bien llegada a Venezia
Estaba nerviosa antes de salir. Lo que mas me preocupa al volar es tener un asiento con ventanilla y sentarme en el lado bueno, desde el que se ve la ciudad a donde vas. Aunque dias antes del vuelo habia treservado mi asiento con ventana, lo primero que me encontré fue una señora en mi sitio. Despues de educadamente decirle que se habia confundido intentando aparentar emoción por volar para justificar el incordio y ante la sonrisa de su marido, resulta que la ventanilla tenia unas vistas estupendas al ala (por lo que esta foto es de otro viaje).

Aun asi force un poco la tortículis durante todo el viaje ilusionada por ver si venezia era realmente como en google maps pero resultó que aterrizamos entre una niebla espesa y cerrada que solo dejaba ver el fondo de la laguna justo antes de tocar tierra. Así que lo primero que vi fueron algas.
Desde el aeropuerto cogi un autobus y llegue a Piazzale Rome. Desde entonces estoy aislada. Alli me di cuenta de que le habia mandado mal el mensaje a la chica que me iba a buscar asi que mientras llamaba a todos los telefonos italianos que me habian dado hice esta foto, la primera de venezia (me gusta con z).
Y asi.