oso perezoso haciéndose el remolón
Sin embargo, son un poco mentirosos. Quiero decir que nos engañan. Como tienen tanto pelo no lo parece pero en realidad son insignificantemente delgatidos y sin pelo se quedan en nada (entre 4 y 8 kilitos de pura fibra). El tener tanto pelo tiene además otros inconvenientes como que en el bosque nuboso les puede crecer musgo (O_o) o que coleccionan varias decenas (o centenas) de parásitos. Para muestra un dedal:
ataque de nervios por que le pica el pellejo
Vivir como un oso perezoso tampoco está falto de incomodidades. La más reesaltable es que hacen su vida en las ramas de los árboles, para no ser comidos por los jaguares. Da que pensar que sean capaces de dormir de 15 a 18 horas diarias comiendo solo unas hojitas y colgados de un arbol. Debe ser bastante inconveniente. Y lo peor es que esta supuesta tranquilidad de dormir tanto tiempo se mantiene aún con la posibilidad de que te devore un feroz felino. Yo no podría vivir así. Para colmo y ya descartando cualquier opción de empatía, para todos aquellos pobres ilusos inocentes sabed que en realidad NO SON OSOS!
La segunda opción del día son otros empáticos animalitos voladores: los colibríes. Desafiando a la vida, los colibríes viven su existencia de manera enérgica e intensa, chupando néctar cada 10 minutos para mantener su cuerpo en el aire a razón de 70 bandazos por segundo. Es por eso que pueden pararse en el aire, e incluso volar hacia atrás, porque son rápidos y porque sus alas son giratorias, haciendo ochos hacia adelante y hacia atrás. Pero claro, tan sofisticado diseño tiene sus inconvenientes. Uno, el ya mencionado de la dependencia alimenticia. Otro que pude observar es su mala leche, son bastante engreidos y tratan mal a los colibríes de otros colores, espantándoles de su flor o bebedero. Deben de ser bastante competitivos; rápidos, sofisticados y engreídos. Al fin y al cabo su vida es corta y la viven intensamente. Pesan unos 4 o 6 gramos, que viene siendo una loncha o dos de queso de sandwhich. No me imagino vivir tan rápido como para que el corazón me lata mil veces por minuto. Seguramente esos diez minutos entre picoteo y picoteo para ellos sea como para nosotros un plan comida, merienda , y cena. Asi como que sus dos o tres años de vida sean como para nosotros una vida entera.
colibrí alimentándose en su corta pero intensa vida
Por último, existe en la naturaleza un ser cuyos tiempos se expanden hasta límites inimaginables. Se trata de un especímen que lentamente conquista presas para, a lo largo de los años, dejar crecer ramales y bifurcaciones que mientras crecen asfixian a su soporte vital. El ser en si, lenta y sinuosamente cubre árboles enteros en una simbiosis que pasa por varios estados dramáticos. Empieza con la conquista, seguidamente se desarrolla una convivencia feliz y equilibrada que sin embargo con el paso del tiempo se vuelca abusiva y el ficus (nuestro protagonista) asfixia y consume a la víctima de la que previamente se había sustentado. Este proceso cruel que ejecutan las higueras tropicales dura unos cientos de años y tiene resultados maravillosos. Nunca se puede decir con precisión la edad porque los árboles tropicales no tienen anillos de crecimiento, no hay estaciones, como te quedas!?!
ficus por fuera
ficus por dentro (con huésped muerto)
Entonces yo pregunto: que es mejor, la vida aparentemente sosegada y tranquila a la par que engañosa del perezoso? la vida acelerada, dinámica pero momentánea de unos intensos y agresivos colibríes? O la larga pero lenta, apasionada pero cruel vida de los ficus? Al menos sé que yo no soy un perezoso, no caerá esa breva.





















